Palabras del Alto Representante General del MERCOSUR en ocasión del 24° aniversário del Tratado de Asunción

 

Hoy estamos cumpliendo 24 años de la firma del Tratado de Asunción. Este hecho merece muchas reflexiones y mi intención aquí es traer algunas de ellas, tal vez nada más que lo obvio, pero lo obvio también hay que decirlo.

Desde 2003, cuando inicié mi segundo mandato como diputado federal, vengo dedicándome a la política internacional con especial énfasis en el Mercado Común del Sur (Mercosur). De esta forma, puedo registrar cómo el Mercosur ha avanzado en esta última década en cuestiones importantes como, por ejemplo, en la consolidación de la Democracia, el respeto al Estado de Derecho, los Derechos Humanos y la consolidación de un territorio de paz.

Aparte de eso, el Mercosur vive un período de expansión. La entrada de Venezuela, concretada en diciembre de 2012, hizo que el bloque pasara a responder por el 72 % del territorio sudamericano, el 70% de la población y el 80% del Producto Bruto Interno (PBI). Además de los cinco miembros (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela) y de Bolivia, que está en proceso de adhesión, todos los demás países sudamericanos ya están asociados al bloque.

Para asegurar una mayor institucionalidad del bloque, se instaló, por ejemplo, el Tribunal Permanente de Revisión del Mercosur (TPR), en 2004. En el año siguiente, se estableció el Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM). En 2007, se puso en marcha el Parlamento del Mercosur, cuyo acuerdo ayudé a construir.

Los Estados Partes del Mercosur reconocerían también, en 2010, la necesidad de crear un órgano que ampliase la capacidad de gestión del bloque en diversos temas fundamentales. Asimismo, se sentía la necesidad de una autoridad que hablase en nombre del Mercosur. Se decidió crear entonces el cargo de Alto Representante General del Mercosur (ARGM).

Dicha función va desde al articulación política hasta la formulación de propuestas y representación de las posiciones comunes del bloque. Voy a coordinar, por ejemplo, la implementación de las metas previstas en el plan de acción del Estatuto de la Ciudadanía del Mercosur, aprobado en 2010.

Entre los avances previstos en el estatuto se encuentran la unificación y ampliación de los programas de becas de intercambio para estudiantes, profesores e investigadores de instituciones de enseñanza superior de la región.

Otro avance es la creación de la patente común de identificación vehicular del Mercosur, que será obligatoria para todos los automóviles a partir de 2016. Con un registro común de vehículos, habrá integración de datos, lo que permite mayor control y dificulta fraudes como la clonación de matrículas.

Sin embargo, como todo y cualquier proceso de integración, es dinámico y también imperfecto. Siempre se buscará más integración, no solamente en el campo económico, comercial, financiero y de ciudadanía, sino en todos los órdenes de la vida.

Por estar en contra, o no tener la misma comprensión, muchos critican el Mercosur y elogian otros procesos de construcción de bloques, como por ejemplo, la Unión Europea e incluso la Alianza del Pacífico, como si ya estuvieran completos y perfectos.

La mayoría de las críticas surgen de los que son política e ideológicamente contrarios a nuestra integración.

Ante ese contexto, el Mercosur tiene muchos desafíos para los próximos años. Entre ellos, podemos destacar: ampliación del FOCEM; avance de las relaciones comerciales intrabloque y búsqueda de nuevos socios extrabloque; integración de la Cadena Productiva, principalmente de la pequeña y mediana empresa (PYMES); trazar y ejecutar una política regional para la agricultura familiar; crear una identidad política, cultural y simbólica. El Parlamento del Mercosur es un importante instrumento para la construcción de esa identidad; reforzar las ya existentes y construir nuevas institucionalidades; y, al fin, definitivamente construir al ciudadano y a la ciudadana del Mercosur, con especial atención hacia el área social, la mujer y los indígenas.

Así, en este año en que celebramos los 24 años, saludamos a la República Argentina, por el coraje y el desafío de realizar elecciones directas al Parlamento del Mercosur, uniéndose a la República del Paraguay en el fortalecimiento de la ciudadanía regional.

Como Alto Representante del Mercosur, buscaré una integración cada vez mayor en las áreas social, política y económica. Por una libre circulación de trabajadores, por instituciones regionales más sólidas, por la reducción de las asimetrías y, especialmente, por el establecimiento de una ciudadanía común en la que cada país tiene, individualmente, un papel importante para la consolidación del bloque.